EL PACIENTE Y EL ANALISTA SANDLER PDF

Es la alianza que necesariamente deben establecer el paciente y el analista si se pretende que la labor teraputica tenga xito. Se trata de un rapport razonable y racional, no neurtico del paciente con su analista, que lo lleve a trabajar de buen grado en la situacin analtica. No refiere solamente al deseo que tiene el paciente de mejorar, dado que este deseo puede llevar adheridas expectativas irreales y mgicas sobre el tratamiento y no puede decirse que estos sean aliado confiables para la labor teraputica. Freud: convertimos al paciente en nuestro colaborador. Se plantea un yo relativamente independiente de las mociones funciones autnomas del yo , y la alianza teraputica se basa en apelar a dichas funciones.

Author:Kazrarisar Gurisar
Country:Nicaragua
Language:English (Spanish)
Genre:Medical
Published (Last):15 January 2015
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Es la alianza que necesariamente deben establecer el paciente y el analista si se pretende que la labor teraputica tenga xito.

Se trata de un rapport razonable y racional, no neurtico del paciente con su analista, que lo lleve a trabajar de buen grado en la situacin analtica.

No refiere solamente al deseo que tiene el paciente de mejorar, dado que este deseo puede llevar adheridas expectativas irreales y mgicas sobre el tratamiento y no puede decirse que estos sean aliado confiables para la labor teraputica. Freud: convertimos al paciente en nuestro colaborador. Se plantea un yo relativamente independiente de las mociones funciones autnomas del yo , y la alianza teraputica se basa en apelar a dichas funciones. El paciente debe tener capacidad de observarse a si mismo como si fuera otra persona, lo que es correlato de la presencia en el yo de elementos centrados en la realidad que le permiten al paciente identificarse con los propsitos de la terapia.

La alianza tiene como ncleo una relacin real, parte no neurtica, no transferencial entre paciente y analist a. Se basa en el deseo consciente o inconsciente del paciente de cooperar y en su disposicin a aceptar ayuda del terapeuta para superar sus dificultades internas.

Tolerar cierto monto de frustracin, adhesin a las finalidades que persigue el tratamiento, la existencia de una confianza bsica y la capacidad de observarse a s mismo. Evaluar si el paciente tiene la capacidad y motivacin suficiente para crear una alianza que le permite sobrellevar las tensiones y lo momentos difciles que el tratamiento impone.

Si bien el tratamiento puede iniciarse aunque no exista una alianza intensa, por lo comn alguna clase de contrato teraputico es indispensable desde el principio. La alianza de tratamiento podr desarrollarse luego en el curso de la terapia, y lo ideal es que as ocurra, gran parte de la labor del analista consistir en contribuir a ello.

Por ende, se observa que la alianza teraputica no es slo funcin del paciente, sino que la habilidad del analista desempea un papel esencial. La consolidacin de la alianza teraputica implica que el paciente permanezca en tratamiento y le permiten tolerarlo durante las etapas de resistencia y de transferencia hostil.

A su vez, tambin puede entenderse la alianza teraputica como el percatamiento que tiene el paciente de su enfermedad y a sus sentimientos conscientes e inconscientes de que necesita hacer algo al respecto, lo cual se conecta con su capacidad para soportar el esfuerzo y el pase que provoca el enfrentamiento con los conflictos internos.

Posibilidad de cooperar con el terapeuta en un proceso penoso que insume mucho tiempo. Transferencia Para los psicoanalistas, el anlisis de los fenmenos menos transferenciales es el ncleo de su tcnica teraputica, y fuera del psicoanlisis el concepto es asimismo muy utilizado para comprender las relaciones humanas en general. Freud utilizo el trmino por primera vez al dar cuenta de su intento de provocar asociaciones verbales en los pacientes Freud, El objetivo de su mtodo era que el paciente descubriera, fundamentalmente a travs de sus asociaciones y reacciones emocionales, el nexo entre sus sntomas y sentimientos presentes, por un lado, y sus experiencias del pasado, por el otro.

Freud menciono que los sentimientos de transferencia se producan como resultado de los que llamo un falso enlace entre una persona que haba sido objeto de antiguos deseos habitualmente sexuales del paciente, y el mdico. Diez aos ms tarde Freud volvi a emplear el trmino transferencia aplicado al contexto del tratamiento psicoanaltico se planteaba: Que las transferencias son reediciones, recreaciones de las mociones y fantasas que a medida que el anlisis avanza se van despertando y se hacen conscientes; pero lo caracterstico de todo el genero es la sustitucin de una persona anterior por la persona del mdico.

Freud distingui permanentemente entre el anlisis de transferencia como procedimiento tcnico y la llamada cura de transferencia, en la que el paciente parece abandonar todos sus sntomas como consecuencia del amor que siente por el analista y de su afn por complacerlo Freud puntualiz que desde el comienzo del tratamiento est presente en el paciente una transferencia que durante un tiempo es mvil ms poderoso de su avance. En Freud haba hablado de las transferencias positivas por oposicin a las negativas y haba subdividido a las primeras en las que colaboraban con la labor teraputica y las que la estorbaban.

Se consideraba que las transferencias negativas eran el traslado al terapeuta de sentimientos hostiles, y que su forma extrema se manifestaba en la paranoia; no obstante, sentimientos negativos ms moderados podran coexistir con la transferencia positiva en todos los pacientes. Para Freud, la repeticin del pasado en la forma de transferencias en el presente era una consecuencia de lo que llam compulsin a la repeticin. Ana Freud acuo asimismo la expresin actuacin transferencial, por la cual la transferencia se intensificaba y difunda en la vida cotidiana del paciente.

Entenda Anna Freud que esta exteriorizacin de aspectos muy estructurados de la personalidad era algo diferente de la repeticin en la transferencia de la relacin infantil del paciente por ejemplo con un padre punitivo.

Alexander al igual que Freud aludieron al hecho del que el psicoanalista asuma el papel de la conciencia moral o supery del sujeto, y vieron en ello una parte primordial del proceso teraputico. Melanie Klein , quien como consecuencia de su trabajo analtico con nios lleg a considerar que todo comportamiento posterior era en gran medida una repeticin de las relaciones que, segn ella, se daban en el primer ao de vida. Greenson escribe: La transferencia consiste en vivenciar hacia una persona del presente sentimientos, pulsiones, actitudes, fantasas, y defensas que no corresponden a dicha persona y son una repeticin, un desplazamiento de reacciones originadas en personas significativas en la niez temprana.

Para que una reaccin sea considerada una transferencia debe presentar estas dos caractersticas: ser una repeticin del pasado y ser inapropiada para el presente. Waelder afirma: Puede decirse que la transferencia es una tentativa del paciente por revivir y volver a ejecutar, en la situacin analtica y en relacin con el analista, situaciones y fantasas de su niez. Por lo tanto, la transferencia es un proceso regresivo Surge como consecuencia de las condiciones en que se da el experimento analtico de las condiciones en que se da el experimento analtico, vale decir, la situacin analtica y la tcnica analtica.

La controversia en torno a la neurosis de transferencia. El concepto de Neurosis de transferencia fue introducido por Freud , concebido por l como una enfermedad artificial que reemplazaba en el anlisis a la neurosis ordinaria. La neurosis que sufra el paciente en el momento de la consulta era para Freud una reedicin de la denominada neurosis infantil. En la situacin analtica la transferencia abarca las defensas, los afectos, las fantasas integradas, as como las actitudes vinculadas a las relaciones objtales infantiles.

Consideraciones evolutivas en relacin con la transferencia. Settlage comenta: La interrupcin o falla del proceso de desarrollo impone la permanente necesidad de reinstaurarlo en la relacin analtica. La interpretacin transferencial libera el proceso de desarrollo al diferenciar el objeto transferencial del pasado, vinculado a la patologa, del analista como nuevo objeto neutral y efectivo en el presente.

En la labor clnica con nios y adultos, se ha vuelto posible, en mayor medida que antes, discernir la representacin en la transferencia de las estructuras y conflictos patolgicos del desarrollo temprano, y descifrar sus interrelaciones con las estructuras y conflictos posteriores. Otras variedades de transferencia El concepto de transferencia que defini Freud surgi dentro del contexto de tratamiento psicoanaltico de pacientes neurticos.

Transferencia erotizada: en Freud describi ciertos casos de amor de amor de transferencia en los que la paciente en tratamiento analtico declaraba estar enamorada del analista Cuando la transferencia apasionada es tan intensa que la demanda de gratificacin es muy grande y cesa el trabajo analtico productivo, puede suponerse que hay una grave psicopatologa.

Rappaport establece una correlacin entre las exigentes reacciones, intensamente sexuales, en el anlisis y la gravedad de la patologa del paciente. Menninger sostuvo que la transferencia erotizada era una manifestacin de la resistencia que se singularizaba por exigencias de amor y de gratificacin sexual dirigidas al analista y que el paciente no juzgaba impropias ni ajenas. Transferencia psicoptica y transferencia en estados fronterizos Freud crea que la psicopatologa psictica constitua un retorno a un nivel muy antiguo de funcionamiento psquico, en el cual aun no se haba desarrollado la capacidad de relacionarse con los dems como seres distintos de uno mismo y de amarlos.

As como Freud consideraba que el tratamiento de los pacientes neurticos los problemas internos que provocaban las neurosis se encontraban en el tratamiento a modo de neurosis de transferencia, as tambin Rosenfeld y Searles suponen que es dable discernir una psicosis de transferencia correspondiente a las siguientes cuatro variedades: 1.

Situaciones transferenciales en las que el terapeuta se siente desvinculado del paciente. Situaciones en las que se ha establecido un vnculo definido entre paciente y terapeuta, y este ya no se siente desvinculado de aquel, pero el vnculo es profundamente ambivalente.

Casos que la psicosis del paciente representa, en la transferencia, un esfuerzo por complementar la personalidad del terapeuta o por coadyuvar a que el terapeuta-progenitor pueda afianzarse como persona separada e integra. Situaciones en las que un paciente crnico gravemente afectado intenta que el terapeuta piense por l, pero al mismo tiempo procura escapar de esa relacin ntima.

El primero en mencionar la reaccin que tena el analista ante un paciente fue Sandor Ferenczi, comentndole a Freud a travs del intercambio epistolar que ambos compartan Tengo una excesiva tendencia a considerar como propios los asuntos de los enfermos. Freud usa el trmino por primera vez en una carta que le escribe a Carl Gustav Jung en Presentndola como un obstculo a superar para la tcnica psicoanaltica, afirmando que el analista nunca debe ofrecer nada al paciente proveniente de su propio inconsciente.

A lo largo de su evolucin profesional nunca estimo la posibilidad de utilizar la contratransferencia de una forma activa en el desarrollo del anlisis. Aunque si de forma implcita reconoci la utilidad de los sentimientos del analista, para poder descubrir la vida psquica del paciente y su relacin con el psicoanalista. En cambio Ferenzci que al principio estaba de acuerdo con Freud, posteriormente discrepo de l, desarrollando la tcnica activa, consistente en dar muestras directas de afecto y ternura al paciente, junto al anlisis mutuo en el cual el paciente y analista dirigan la cura a la par.

Siendo intuitivo y sensible, pronto empieza a darse cuenta de la importancia de sus propias sensaciones despertadas en el curso analtico, escuchndose y entregndoselas al paciente para que pueda liberarse de la relacin transferencial, y as diluirse la artificialidad de la relacin analtica clsica.

La concepcin de Ferenczi, se ve reflejada en mayor o menor medida, en la escuela inglesa y en la Psicologa del Yo. Glover Distingue entre contratransferencia negativa y positiva, considerndola como reaccin a la neurosis del paciente.

English y G. Pearson encontramos la primera definicin amplia de contratransferencia, en la que no se restringe a la reaccin neurtica del analista frente al paciente, sino que dan un paso ms all, abarcando todo los sentimientos del analizando respecto al analizado. Balint Define la contratransferencia como el conjunto de todos detalles que mostramos al paciente ambiente de consulta, frecuencia de sesiones, aspecto fsico del terapeuta, tono emocional en las intervenciones afectndole en su transferencia.

Me acerco a Winnicott haciendo una breve resea, para posteriormente desarrollar su ideologa al respecto. Culminando el artculo con sus originales aportaciones, sobre como trabajamos de una manera flexible y usamos la contratransferencia, adaptndonos al diagnstico del paciente.

Simplemente sealar, como l distingue tres posibles tipos de actitud que debe de tener en cuenta el terapeuta. Paula Heimann da un viraje a la concepcin de la contratransferencia. Transfigurndolo de patito feo a hermoso cisne, lo hace con una gran sutiliza, no disintiendo de Klein, ya que sta no tena una actitud positiva, respecto a la publicacin sobre este tema.

La opinin bsica de esta autora, es que el inconsciente del analista engloba al del paciente, y esta comprensin en lo ms profundo del inconsciente es la que emerge en los sentimientos del analista, percibindolo como respuesta a la comunicacin y proyecciones que recibe del paciente.

Denominando contratransferencia a la globalidad de estos sentimientos. Entendiendo esta comunicacin, entre la pareja teraputica, como la ms directa y dinmica. Margaret Little en su concepcin de la contratransferencia, engloba la actitud total del terapeuta respecto a su paciente. Difiriendo de su colega Heimann, en su visin indisoluble, entre paciente y terapeuta, teniendo ste la obligacin de comunicar toda contratransferencia.

Fliess asemeja la contratransferencia para el terapeuta como la transferencia para el paciente, pero as como la transferencia es necesaria, la contratransferencia la considera una contaminacin para el proceso.

Entendindola como una identificacin regresiva, en oposicin a la identificacin no regresiva que sera la empata. Al hilo de este recorrido, me parece interesante profundizar en la lnea de pensamiento de R. Money-Kyrle , acorde con Heimann, para poder entender el proceso contratransferencial. Este autor, plantea que la identificacin e inters por el paciente, surge de dos impulsos: el reparativo como el extremo de un continuo dinmico, siendo el opuesto las tendencias destructivas, caracterstico de la naturaleza humana y el parental.

Cree que el terapeuta, a pesar de percibir objetos e imgenes diversas del paciente, prioriza su atencin, hacia el nio inconsciente de ste. A travs de su propio anlisis y reconocimiento de su self temprano, puede comprender el del paciente y devolverle, su comprensin. Segn Money-Kyrle, el precursor de todo este dinamismo transferencial-contratrasnferencial ser la proyeccin e introyeccin. Por medio de la comunicacin el terapeuta se identifica introyectivamente con el paciente, entendindolo por su movimiento interior, para proyectarlo al mundo externo, una vez metabolizado y elaborado, denominndola contratransferencia normal.

Todo este proceso, se paraliza cuando el terapeuta queda identificado introyectivamente con un aspecto que l no entiende. Producindose una etapa de oscuridad. El nico camino llegados a esta encrucijada, es que el terapeuta tenga la capacidad de no saber, con un sper yo benvolo, permitindole el tiempo necesario para ir discriminando los aspectos que el paciente est introyectando.

Y si stos, de alguna forma se enredan con puntos ciegos propios, sin resolver. Puesto que si se precipita una intervencin, sin mesura, habr que pagar el precio de consecuencias indeseables para el tratamiento.

Racker llevando a cabo un estudio pormenorizado del concepto de contratransferencia, sus diversos aspectos y formas. Observa y explica el concepto desde tres ngulos diferentes, acorde con los planteamientos freudianos: como obstculo o puntos ciegos del analista, como instrumento til para el desarrollo del proceso analtico y como forma de vivirse de otra forma el analizado.

Diferencia el grado de implicacin del Yo del analista a la hora de experimentar contratransferencialmente. En unos casos, son vividas como fantasas, asociaciones donde el Yo del analista se siente ajeno. Denominndolas ocurrencias contratransferenciales distinguindolas de las posiciones contratransferenciales en que el Yo del analista se siente desbordado por estas sensaciones, existiendo el peligro el acting, como nica va.

La dinmica de la contratransferencia, depende de la propia neurosis del analista, de su propia elaboracin o no de sus fantasas y conflictos infantiles, tendiendo a la repeticin, actuando, en lugar de ser consciente y elaborar. Siendo muy valiosa, su aportacin sobre la distincin entre identificaciones concordantes y complementarias, en el campo de la contratransferencia.

El terapeuta para poder entender al paciente, tiene que identificarse con ste, concretamente cada parte de l tiene que identificarse con la correspondiente de aqul: yo con yo, supery con supery, ello con ello, elevando estas percepciones a su consciencia.

A este proceso lo denomina identificaciones concordantes. Las identificaciones complementarias son por las que el analista se identifica con los objetos internos del analizado.

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